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Adjunto Caso polvorines

Brigadistas en Polvorines, Piura

El Niño Costero 2017

Las inundaciones en el Perú son un problema recurrente cada año, debido a la estacionalidad de las precipitaciones en la región andina, la cual tiene una época seca y una época de lluvia bien diferenciada, esta última de diciembre a marzo. A la temporada de lluvias usual se suma algunos años el fenómeno El Niño, con lluvias intensas que hacen que los caudales de los ríos que bajan de la región andina a la costa aumenten varias veces su magnitud, desbordándose y ocasionando daños en ciudades de la costa.

Si bien el Fenómeno El Niño afecta varios continentes, empezando en Australia, se pueden producir lluvias solamente en el Norte del Perú a través de lo que se conoce como “El Niño Costero”. Es lo que ocurrió en el primer trimestre 2017. En enero las aguas de la costa norte peruana se calentaron precipitadamente. Los ríos y arroyos que suelen estar secos comenzaron a inundarse rápidamente. Episodios de lluvia constante, inundaciones y deslizamientos de tierra afectaron a muchos ciudadanos, desde Ica, ubicado al Sur de la capital Lima hasta la frontera norte con Ecuador, prolongándose por un lapso de tres meses. Por otro lado, la infraestructura crítica también fue comprometida y se interrumpió el acceso para llegar a cientos de comunidades y pueblos que necesitaban ayuda urgentemente.

Las inundaciones por El Niño Costero 2017 en Perú fueron bastante destructivas para el país, sobre todo para la región norte, como Piura, en el que duraron casi 3 meses, afectaron a 1.5 millones de personas, causaron 162 muertos y dañaron cientos de miles de hogares. Estos impactos hacen que este evento sea comparable a las inundaciones por el Fenómeno El Niño en 1982-1983 y 1997-1998.

Se estiman pérdidas alrededor de US$ 3124 millones o 1,6% del producto bruto interno (PBI), principalmente por daños en carreteras (40%) y viviendas (36%). Los daños en la agricultura podrían estar insuficientemente estimados, pues representarían el 8% (Macroconsult). El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) reportó, a la fecha de 12 de abril, 39 209 viviendas destruidas y 221 761 afectadas. Además, 1 181 530 personas fueron afectadas y 171 322 damnificadas al perder sus viviendas. Tales cifras no discriminan los efectos diferenciados que existen entre los que tienen mayores ingresos y entre los que no lo tienen; entre el que puede reconstruir o reparar su vivienda en pocas semanas y el que demorará meses o años, y que probablemente no tenga acceso al crédito dada la precariedad e inestabilidad de sus ingresos.

Aunque el Niño Costero del 2017 se presentó fuertemente, existe evidencia para sugerir que las lluvias no fueron tan considerables como en los períodos 1982-1983 y 1997-1998. Sin embargo, los daños surgidos en los tres eventos son equiparables. Esto sugiere que los impactos de las inundaciones de 2017 fueron acentuados por las acciones humanas. Para comprender la razón es necesario un análisis profundo de la vulnerabilidad social de las áreas impactadas por las inundaciones y del país en general.

La respuesta del Gobierno

El gobierno peruano tuvo un liderazgo con un efecto muy positivo en su imagen; sin embargo, el discurso gubernamental no promovió la organización de las familias y comunidades afectadas. La solidaridad de la población en general emergió con el apoyo de los medios de comunicación, pero la distribución de la ayuda no se basó en una adecuada evaluación de daños y necesidades. Los planes de contingencia de los municipios y gobiernos regionales, si es que existieron, solo fueron aplicados en las primeras inundaciones, pero se carecieron de recursos para responder a las subsiguientes.

La declaración de la emergencia nacional solo para la región Piura devino en la limitación de la ayuda internacional para otras regiones del país. Sin embargo, la asistencia se incrementó en Piura desde mayo 2017 dada la intervención de diversas instancias de Naciones Unidas y la Unión Europea con el apoyo de las ONG, las cuales focalizaron sus esfuerzos en promover mejores prácticas que los programas previstos por el Estado para las poblaciones afectadas.

A nivel nacional, el gobierno peruano realizó un Plan Integral de Reconstrucción Con Cambios (PIRCC), para un periodo de tres años. Además, se creó la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios con el fin de aprobar y desembolsar fondos de reconstrucción, que será implementado a través de fondos públicos, privados y obras por impuestos

Hasta la fecha, el 75 % de los fondos asignados para la recuperación están destinados a infraestructura gris, incluyendo inversiones importantes en reparación de vías y protección de infraestructura de inundaciones, así como la rehabilitación y expansión de sistemas de drenaje. Solo el 23 % del presupuesto se destinará a obras de prevención y un 2 % al fortalecimiento de capacidades institucionales.

El Perú está luchando por recuperarse y aceptando que los desastres volverán a ocurrir. Las inundaciones, aunque fueron intensas y trágicas para muchas familias, son también una oportunidad para entender los vacíos, desarrollar resiliencia y reducir fundamentalmente el riesgo de desastres en Perú.

Trabajo de emergencia en Piura

Emergencia en Piura

La ciudad de Piura está ubicada en la parte norte de la planicie costera, aproximadamente a 100km al sur de Ecuador, a 50 km del océano Pacífico al occidente y a 60 km de las estribaciones de los Andes al este. El paisaje es plano, caracterizado por pequeños drenajes, depresiones y elevaciones superficiales y por la presencia del río Piura. Este río divide en este y oeste la ciudad de Piura. Al pasar por la ciudad, el río tiene varios pies de ancho, los diques que fueron construidos desde 1984 están en ambos lados del río y en algunos lugares se elevan de los pisos bajos de las estructuras que protegen. El canal del río tiene arena en su fondo y a lo largo de sus márgenes, algunas zonas están desbordadas de vegetación.

Al oeste de Piura, el río se desacelera y desemboca en una gran laguna llamada La Niña (una depresión natural de 50 km2, aproximadamente 37 m bajo el nivel del mar), que está pobremente conectada al mar. Cuando los caudales son muy altos, la falta de un drenaje adecuado hacia el mar hace que la laguna aumente de tamaño rápidamente, frenando al río e incrementando su altura a través de la ciudad de Piura, lo cual intensifica las inundaciones en las comunidades en la parte oeste de Piura.

Las inundaciones que se produjeron este año evidencian las dificultades de pronosticar las lluvias con anticipación. Las predicciones del Fenómeno El Niño comenzaron a mediados del 2015 y a fines de agosto de ese mismo año. El Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) advirtió que el Fenómeno El Niño podría ser tan fuerte como el de 1982-1983 y 1997-1998. Sin embargo, las lluvias por el Fenómeno El Niño 2015-2016 fueron menos de lo anticipado y el ímpetu respecto a reducción de riesgo de desastres disminuyó. Se gastaron solo dos tercios de los 3.2 billones de nuevos soles asignados por el gobierno nacional. Después de los pronósticos de estas lluvias que poco ocurrieron en Perú siguió un periodo de estrés hídrico a fines de 2016, que terminó con las lluvias intensas e imprevistas Enero a Marzo 2017.

El caso de Polvorines y el acompañamientode Soluciones Prácticas

 

Los Polvorines es una comunidad de Piura ubicado en el distrito de 26 de Octubre, una zona de alto riesgo. Esta comunidad está atravesada por varios drenes y lagunas, que suelen desbordar con las lluvias. Además, el terreno es arenoso, con napas freáticas muy altas. Todos estos factores, además del bajo nivel socio-económico de Polvorines, hacen esta comunidad muy vulnerable a las inundaciones.

Una de las primeras acciones de Soluciones Prácticas al iniciar el Proyecto Aliados ante Inundaciones en Piura, financiado por la fundación Zúrich, fue el organizar un grupo con organizaciones públicas de la zona, tales como Gobierno Regional de Piura, Gobierno Provincial de Piura, el Consejo de Recursos Hídricos, entre otras, cuya misión era el identificar localidades vulnerables a través de criterios preestablecidos y visitas exploratorias. Es así que se priorizaron las zonas de intervención, siendo una de ellas Los Polvorines en Piura con sus más de 1200 familias.

Fue en el 2014 cuando el proyecto empieza sus acciones en Los Polvorines con la capacitación, con el fin de que la población conozca los peligros, desarrolle los mapas de riesgos ante inundaciones, implemente la señalización de evacuación, establezca sus planes de respuesta y realice simulacros.

Gracias a estas acciones, es que se logró la formación de una plataforma comunal reconocida oficialmente por la Municipalidad Distrital, lo que le brinda legitimidad y sostenibilidad. La Plataforma de Defensa Civil Los Polvorines es una asociación local que actualmente se encuentra capacitada, organizada y equipada no solo para hacer frente a inundaciones; sino también, para casos de incendios. Posee una capacidad de respuesta ante la emergencia y contribuye a la reducción de los riesgos en su localidad.

Una de sus primeras acciones fue la organización del primer simulacro local con la presencia de autoridades nacionales (Vice Presidenta, Ministros, congresistas entre otros) y locales, siendo un escenario para que la población manifieste, ante las autoridades de Piura, su interés de seguir preparándose y capacitándose para salir de la denominada zona de vulnerabilidad o zona cero, como se le conoce a Los Polvorines. La llegada de las autoridades a la zona sirvió también para realizar incidencia y replicar buenas prácticas: siguiendo el simulacro, las autoridades decidieron replicar los mapas de riesgos comunitarios en todo el departamento de Piura.

En el 2016 realizan su segundo simulacro con el objetivo de que los pobladores de Los Polvorines reconozcan las zonas de riesgo e identifiquen las acciones que debían tomar para salir de la vulnerabilidad.

Como parte de las acciones de prevención, Los Polvorines, liderados por su brigada, realizaron también gestiones ante sus autoridades para la limpieza de los drenes. La limpieza de estos canales se realizó sin topografía, sino con el mismo conocimiento de la población.

A lo largo de los años, la población organizada - con la asesoría de Soluciones Prácticas – ha implementado algunas tecnologías, como son la construcción de puentes que son parte del sistema de evacuación hacia zonas seguras, la implementación de pluviómetros caseros para la medición de la precipitación pluvial, instalación de un sistema de transmisión de la información como parte de un Sistema de Alerta Temprana y el monitoreo del crecimiento del agua de la laguna.

Además, cuentan con capacitación en temas de salud en emergencia con capacidades de primeros auxilios contando con camillas y botiquines de emergencia. Es decir que Los Polvorines, es una comunidad preparada para la respuesta ante desastres y la prevención de riesgos.

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