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Resurgir de las tinieblas: el caso Cuatro de Mayo

El Fenómeno El Niño Costero, que apareció después de varios meses de escasez de lluvias en el norte del Perú, y que no estaba en los planes ni las estadísticas de las agencias políticas, provocó intensas lluvias, las más impactantes en los últimos veinte años en el país. De enero a marzo del 2017, 1.6 millones de personas y 380 000 viviendas se vieron afectadas.

Las fuertes lluvias causadas por Fenómeno El Niño generaron grandes desbordes, avalanchas de lodo y piedras, afectando a las poblaciones de los asentamientos más precarios y generando destrucción de grandes extensiones de tierras de cultivo, infraestructura y servicios públicos, así como la restricción de transporte durante largos períodos de tiempo afectando los circuitos de mercado. Todo eso trajo repercusión en la economía del país, generando una crisis económica general que aún no ha podido restablecerse.

Soluciones Prácticas, a través del proyecto Aliados ante Inundaciones: Gestión de riesgos y resiliencia ante inundaciones en Piura y Lima, implementado como parte del programa global de resiliencia frente a inundaciones del Grupo Zurich, lleva cuatro años de intervención en zonas vulnerables y propensas a los impactos del Fenómeno El Niño. Y sin duda las lluvias constantes del verano del 2017 pusieron a prueba los trabajos realizados por el proyecto para mejorar la resiliencia de comunidades ribereñas ante inundaciones y huaicos.

 

Una de las zonas de intervención del proyecto Aliados ante Inundaciones fue el asentamiento humano Cuatro de Mayo, ubicado en el distrito de Castilla, en la provincia de Piura. Este lugar alberga a unas 350 familias, quienes se vieron afectadas severamente por las lluvias del Fenómeno del Niño. Ahí nos recibe Verónica Córdova, beneficiaria del proyecto, quien es presidenta de plataforma en la localidad de Cuatro de Mayo. “Las lluvias fueron las más intensas que recuerde”, nos dice. “Pero lo peor vino después”.

 


Verónica Córdova nos cuenta que cuando por fin pararon las lluvias, dejando sin hogar a más de 200 mil habitantes de la región Piura, empezó el verdadero calvario. “Muchos perdimos nuestras casas en su totalidad. Algunos pudieron salvar algunas de sus cosas y se instalaron en las casas de familiares, pero otros no tenían dónde estar. Las casas, además de destruidas, estaban llenas de lodo, basura. Aparecieron zancudos, bichos, ranas. Y eso generaba enfermedades, sobre todo en los niños”.


Si bien es cierto la ayuda humanitaria llegó rápidamente a localidades como Cuatro de Mayo, no fue suficiente para suplir todas las necesidades. Verónica Córdova lo tiene claro: “Soluciones Prácticas nos ayudó muchísimo”, señala. “Gracias a las herramientas y materiales que nos ofrecieron pudimos limpiar nuestras viviendas, que estaban inhabitables, y poco a poco estamos reconstruyendo Cuatro de Mayo. Nos prepararon para organizarnos mejor. Formamos grupos y dejamos las diferencias de lado. Todos empezamos a trabajar para el mismo lado”.

Ser mejor después de lo peor

Verónica nos cuenta que el trabajo de solidaridad que se vio en Cuatro de Mayo para la limpieza de sus hogares y la reconstrucción de los mismos, generó una ola de solidaridad e la zona. Uno de los propósitos de Soluciones Prácticas es impulsar la participación de líderes y lideresas de comunidades organizadas, ya que ellos promueven un compromiso con su territorio y en la implementación de las políticas gubernamentales que contribuyen a reducir sus riesgos. Verónica es una de esas lideresas. Y desde su labor de Presidenta de Plataforma ha colaborado mucho con su pueblo.

Resurgir de las tinieblas: el caso Cuatro de Mayo

“Antes, como espacio común para nuestra gente, teníamos solo un Vaso de Leche, ahora tenemos tres. Ahora hemos formado un comedor, que lo solventamos gracias a la venta de tickets de consumo. Para poder vender, nos hemos juntado 22 personas involucradas en la venta. Gracias a este comedor muchos niños tienen alimentos, y muchas madres están tranquilas, porque pueden salir a trabajar sabiendo que a sus hijos no les faltará un plato de comida”.

Aún hay mucho por hacer, por supuesto, Verónica nos cuenta que de las 375 viviendas que había en Cuatro de Mayo antes de las inundaciones, solo 73 han sido reconstruidas. Y que aún hay familias que viven en módulos de vivienda, pero “hemos dado un gran paso. La ayuda de Soluciones Prácticas ha sido muy valiosa. Hemos tenido hasta ayuda psicológica. Y eso ha contribuido a que el ánimo de la gente mejore, y así es más fácil trabajar en equipo”.

Autor: Gabriel Reaño

Fuente: Soluciones Prácticas

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