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comunidad María Parado de Vellido
 
Los desastres naturales no pueden evitarse, pero sí reducir su impacto a través de una adecuada planificación. Los habitantes de la comunidad María Parado de Vellido, ubicada a las faldas del río Rímac, en el distrito de Chosica, tienen esa frase muy instalada en la mente desde que conocieron el trabajo del proyecto Aliados Contra Inundaciones, ejecutado por Soluciones Prácticas, con el financiamiento de Zurich y descubrieron que con una buena organización y siendo conscientes de la real magnitud de su vulnerabilidad podían hacerle frente a un inminente huayco. 
 
Desde finales del año pasado la gente de María Parado de Bellido forma parte de los casi 25 mil pobladores beneficiarios del proyecto. Desde finales del año pasado, entonces, vienen trabajando para fortalecer sus capacidades de protección. Y gracias a distintas capacitaciones recibidas y a variadas actividades de prevención, saben de qué manera reaccionar en caso ocurriese un huayco. El lunes 23 de marzo de este 2015 los habitantes de la comunidad se preparaban para llevar a cabo un simulacro de inundación, pero la realidad superó a la ficción, y las lluvias que habían empezado a asomar los días previos se convirtieron en huayco, y hubo que reaccionar sobre la marcha, sacando a relucir lo aprendido.
 
Prueba de fuego 
 
Daniel Humberto Rojas tiene 52 años y es el presidente de la brigada de rescate de la comunidad de María Parado de Bellido. Él nos cuenta, cuatro días después del desastre, que pese a la preparación, todo les tomó de sorpresa. “Semanas antes había ocurrido un pequeño deslizamiento y nosotros pensábamos que con eso las lluvias ya habían desfogado. No imaginamos que llegaría el huayco. Estábamos listos para realizar un simulacro, pero debimos actuar para protegernos y salvar nuestras vidas”.
 
Debido a las capacitaciones recibidas, Daniel y los habitantes de su comunidad habían identificado una ruta segura para evacuar en caso ocurriese una inundación. “Sabíamos que debíamos retirarnos por una escalera que nos lleva hacia la parte de arriba, hacia la carretera”, señala Daniel, “pero esa escalera se ha destruido por el lodo y las piedras”.
 
Foto de Daniel Humberto Rojas
 
 
Una inundación ocurre por dos fenómenos: por el aumento en el caudal del río, o por las fuertes lluvias que activan las quebradas aledañas. La escalera identificada por el equipo de Soluciones Prácticas en María Parado de Bellido, comunidad ubicada a las faldas del río, estaba prevista para utilizarse en caso ocurriese lo primero, pero sucedió lo segundo.
 
Sin embargo, Daniel y la gente de María Parado de Bellido, gracias a las capacitaciones recibidas, tenían un plan B: “lo que hicimos fue evacuar hasta el segundo piso de nuestras casas. Eso lo supimos gracias a las capacitaciones. De no haber ocurrido eso, no hubiésemos sabido qué hacer, cada uno hubiese actuado por su lado y se generaría un caos, que ya nos ha pasado antes”. 
 
Hoy en día la comunidad de María Parado de Bellido se encuentra en emergencia. Además de haberse quedado sin acceso a agua, luz y desagüe, porque se han roto sus tuberías, en caso las lluvias aumentasen, propiciando a su vez el aumento del caudal del río, no tienen por dónde evacuar. Como última medida, el equipo del proyecto Aliados Contra Inundaciones ha identificado una salida vertical hacia la carretera. “Ya tenemos conocimiento de eso”, señala Daniel, “y estamos preparados”. 
 
El escenario en María Parado de Bellido nos muestra a la gente acomodando costales cerca de sus casas para contrarrestar la inminente llegada del lodo. Suenan silbatos de alerta cada tanto. Se percibe la organización en el ambiente. La población es cada vez más consciente de su vulnerabilidad, y quiere hacer todo lo posible para salir adelante. “Ahora estamos más unidos”, nos dice Daniel. 
 
 
El objetivo del proyecto Aliados Contra Inundaciones es reducir la vulnerabilidad a las inundaciones a través de una mayor integración de los actores para la gestión, enfoques innovadores basados en la ciencia, y el fortalecimiento de las capacidades. En María Parado de Bellido se viene logrando aquello. “Gracias a Soluciones Prácticas tenemos a la mano distintos implementos que nos han ayudado para salir adelante: chalecos, botas, sogas, silbatos, alarmas, linternas, cascos, botiquines. Pero lo mejor es que nos hemos organizado, y tenemos ya formadas nuestras brigadas de auxilio, de seguridad y de rescate. Sabemos que estamos en situación de emergencia, pero felizmente no estamos solos”, sentencia Daniel. Y hace sonar su silbato para seguir siendo parte de la organización que salvará su vida y la de su pueblo.   
             
 
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