Seguros climáticos 09/12/2017


Seguros climáticos

Desafío y oportunidades:

En una emergencia, los segundos cuentan. En las actividades de socorro, el acceso rápido a los fondos también puede marcar una diferencia, ya que permite tomar medidas tempranamente. Para quienes viven en situación precaria, esta posibilidad puede representar la salvación. En septiembre de 2017, apenas dos semanas después de que dos fuertes huracanes azotaran el Caribe, 10 países de la zona recibieron, por intermedio del Fondo de Seguro contra Riesgos de Catástrofe para el Caribe (CCRIF SPC), más de USD 55 millones en pagos de seguros destinados a ayudar con la respuesta ante la emergencia e iniciar el proceso de recuperación.

Los seguros pueden contribuir a la adopción de medidas tempranas ante un desastre y acelerar la recuperación, para restablecer los medios de subsistencia y reconstruir la infraestructura crítica, de modo que la población, las comunidades y las economías puedan recuperarse. El Banco Mundial y el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR), junto con sus asociados, están ideando soluciones mediante seguros y están suministrando financiamiento para ayudar a los países vulnerables a gestionar proactivamente los riesgos de desastre a través de una cartera de instrumentos financieros.

En 2015, por ejemplo, gracias a la póliza de seguros que adquirió por medio de la Iniciativa para la Evaluación y el Financiamiento de Riesgos de Catástrofe en el Pací?co (PCRAFI), otro instrumento de financiamiento del riesgo respaldado por el Banco Mundial, Vanuatu recibió USD 2 millones para apoyar su recuperación apenas siete días después de que el ciclón Pam devastara el país. Si bien puede no parecer mucho dinero, el pago fue ocho veces mayor que el presupuesto público para emergencias. Resultó decisivo para trasladar por vía aérea hasta las zonas más afectadas a los enfermeros que prestaron asistencia vital.

Además de las soluciones soberanas (planes de seguro en los que el tenedor de la póliza es el propio Gobierno), los particulares y los hogares también pueden tener acceso a la cobertura de seguros contra los efectos de los desastres. Por ejemplo, el Mecanismo Mundial de Seguros Basados en Índices (GIIF), del Grupo Banco Mundial, proporciona mecanismos de transferencia de riesgos de catástrofes y seguros basados en índices a pequeños agricultores, microempresarios e instituciones de microfinanzas de países en desarrollo. Ha facilitado cobertura de seguro por valor de USD 151 millones a unos 6 millones de personas, principalmente en África al sur del Sahara, Asia, y América Latina y el Caribe.

La Corporación Financiera Internacional (IFC) también participa activamente en este ámbito y mantiene una satisfactoria colaboración con PT Reasuransi MAIPARK, de Indonesia, con el objeto de ofrecer, a las empresas agroindustriales del país, seguros contra las amenazas y los costos crecientes de los desastres naturales y los fenómenos climáticos.

Las soluciones proporcionadas por los seguros pueden ayudar a los Gobiernos a proteger tanto los presupuestos nacionales como las vidas y los medios de subsistencia de sus ciudadanos contra los impactos de los desastres, y, en última instancia, a salvaguardar el desarrollo económico y las actividades de reducción de la pobreza. Se estima que, todos los años, unos 26 millones de personas quedan sumidas en la pobreza por desastres tales como sequías, inundaciones, ciclones y terremotos. Cuando se calcula el impacto en el bienestar, se observa que los desastres acarrean a la economía mundial un costo estimado de USD 520 000 millones al año y que son los países vulnerables, en especial las comunidades más pobres, los que más padecen las consecuencias de los desastres.

A fin de acelerar las soluciones mencionadas, Alemania, el Reino Unido, el Banco Mundial, el GFDRR y más de 30 ONG y asociados del sector privado han puesto en marcha una nueva alianza mundial ?denominada InsuResilience?, presidida conjuntamente por el Grupo de los Veinte Países más Vulnerables (V-20) y el Grupo de los Veinte (G-20). La alianza tiene como objetivo ampliar las soluciones de seguros y financiamiento relativas al riesgo climático en los países en desarrollo. Estimulará la creación de mercados eficientes de seguros contra los riesgos climáticos y el uso inteligente de planes relacionados con los seguros para las personas y los activos expuestos a riesgos en los países en desarrollo.

Acción transformadora:

Filipinas se cuenta entre los países más vulnerables a los desastres naturales. En agosto de 2017, estableció un programa de seguro contra riesgos de catástrofes, (i) el primero de este tipo a nivel subnacional, para otorgar a 25 provincias cobertura contra grandes tifones por valor de más de USD 100 millones agrupando los riesgos y transfiriéndolos a los mercados de reaseguros privados. Para el Banco Mundial, es la primera vez que celebra un acuerdo de reaseguro con un organismo del Estado y que ejecuta una operación en moneda nacional vinculada a riesgos de catástrofes.

En el marco de este programa, el organismo estatal de seguros, Government Service Insurance System, proporcionará un seguro contra riesgos de catástrofes tanto al Gobierno nacional como a las 25 provincias participantes. El Banco Mundial actúa como intermediario para transferir el riesgo del organismo a un grupo de reaseguradores internacionales elegidos mediante licitación pública: Nephila, Swiss Re, Munich Re a través de la subsidiaria NewRe, Axa y Hannover Re. Air Worldwide se encarga de modelizar los riesgos básicos de la operación.

Se trata del primer mecanismo subnacional de agrupación de riesgos. El programa forma parte de los constantes esfuerzos de las autoridades por fortalecer la capacidad nacional y local de gestión y respuesta ante los desastres. Es el corolario de seis años de intensa colaboración con el Banco Mundial, que incluyó la preparación del primer modelo de riesgos de catástrofes para el país y la aprobación de una estrategia de financiamiento de riesgos de desastres por el Departamento de Finanzas de Filipinas.

Resultados previstos:

A lo largo de los años, el Gobierno de Filipinas ha invertido en una cartera de instrumentos financieros que otorgan protección integral contra los efectos de los desastres y las perturbaciones climáticas, y entre los que se incluye una línea de crédito contingente del Banco Mundial. (i)

Según se prevé, los tifones ocasionarán al país pérdidas anuales de bienes por un valor promedio de USD 3500 millones. Este nuevo programa de seguro ayudará al país a reaccionar frente a los impactos de los desastres naturales de gran magnitud. Dará a 25 provincias rápido acceso al financiamiento, lo que les permitirá tomar medidas tempranas inmediatamente después de un desastre y ello, en definitiva, reducirá el impacto en las personas y en el desarrollo.

Cifras y datos básicos:

  • Se estima que, todos los años, unos 26 millones de personas quedan sumidas en la pobreza por desastres naturales.
  • Todos los años, los desastres provocan, en promedio, pérdidas económicas por un monto de USD 300 000 millones. Sin embargo, estas cifras no presentan el cuadro completo. Cuando se tienen en cuenta las consecuencias para el bienestar, en realidad los desastres cuestan a la economía mundial un 60 % más de lo que se suele informar, es decir, USD 520 000 millones al año.
  • Los instrumentos de protección financiera de rápido desembolso, como los créditos contingentes y los seguros, pueden reducir el impacto en el ámbito humanitario y ahorrar dinero, al facilitar rápidamente respuestas ante las crisis y actividades de socorro. En Etiopía, por ejemplo, cada dólar asegurado para responder sin demora a futuras sequías puede ahorrar hasta USD 5 en futuros costos.
  • En los últimos 10 años, 26 países de tres regiones ?África, el Pacífico, y América Central y el Caribe? han pasado a integrar fondos soberanos de cobertura conjunta de riesgos de catástrofe.

FUENTE: Banco Mundial

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Expertos de América Latina debaten nueva agenda para reducción del riesgo de desastres frente a inundaciones con infraestructura verde 07/12/2017


taller regional sobre infraestructura verde y RRD

Representantes de las principales organizaciones internacionales como IUCN, WWF, GWP, TNC, CARE y de gobierno en la región que han adoptado políticas de conservación de la naturaleza para la reducción de riesgos de desastres, se reunirán para presentar sus experiencias y brindar aportes desde la práctica para generar evidencias de la eficacia de las soluciones basadas en infraestructura verde para la reducción de riesgos de desastres, principalmente frente a inundaciones. El evento se realizará del 11 al 12 de diciembre, en el Hotel Jose Antonio, 28 Julio 398, Miraflores, Lima.

El evento denominado Taller Regional: Hacia soluciones basadas en la naturaleza: Infraestructura verde para la reducción del riesgo frente a inundación es organizado por Soluciones Prácticas con el objetivo de reunir experiencia diversas sobre infraestructura verde para la reducción de riesgos de desastres, evaluar y resaltar los esfuerzos en su implementación, y explorar las posibilidades de cooperación para generar una agenda común para la reducción del riesgo de desastres a través de soluciones basadas en infraestructura verde a nivel de cuenca y escala nacional.

El Taller Regional se desarrolla en el marco del Programa Global de Resiliencia frente Inundaciones del Grupo Zurich con el objetivo de desarrollar sólidos conocimientos y diseñar estrategias que permitan fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a inundaciones en los países desarrollados y en desarrollo. A partir de este programa, Soluciones Prácticas también implementa en Piura y Lima, el proyecto Aliados ante Inundaciones, cuyas lecciones también será presentadas en el evento.

El evento se transmitirá en vivo por streaming por los siguientes canales:

Yooutube: https://www.youtube.com/watch?v=768T7ZzwxtE

Facebook: https://www.facebook.com/aliadosanteinundaciones/

Mayor información: Descargar programa

Cupos limitados. Contactar con Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  

Fuente: Soluciones Prácticas

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Huánuco: restablecen tránsito en vías afectadas por inundaciones en Pillco Marca 07/12/2017


Vía Pillco Marca

El tránsito de las vías afectadas en la localidad Vichaycoto, distrito de Pillco Marca, provincia y región Huánuco, fue restablecido parcialmente por trabajadores de Provías Nacional, al haber habilitado un carril para el pase de los vehículos, tras las inundaciones que originaron las intensas lluvias el último sábado en varias localidades.

El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) del Ministerio de Transportes y Comunicaciones., informó que la vía habilitada parcialmente se ubica en el kilómetro 222+950 de la Red Vial Nacional PE 3N, donde continúan los trabajos de limpieza.

En tanto, personal del Ejército del Perú, conjuntamente con apoyo del Gobierno Regional de Huánuco, prosiguen con las labores de extracción de agua, con apoyo de motobombas; mientras que trabajadores de la Oficina de Defensa Civil del distrito de Pillco Marca realizan la evaluación de daños complementaria.

Por su parte, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) Huánuco, dio a conocer que personal especialista en Gestión de Riesgo y Desastre de la Dirección Desconcentrada de esa región apoya en el asesoramiento técnico en la evaluación de daños a las autoridades locales.

Este reporte fue divulgado por el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) del Ministerio de Defensa.

FUENTE: Andina

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Casi un millón de afectados por las inundaciones en Tailandia 06/12/2017


inundaciones en tailandia

Al menos 15 personas han muerto y otras 960.000 han resultado afectadas por las inundaciones que castigan diez provincias del sur de Tailandia desde la semana pasada, informó el Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres.

Las 15 víctimas mortales perdieron la vida en riadas y otros accidentes causados por las inundaciones, señaló un comunicado oficial firmado por el director del citado departamento, Chaiyapon Thitisak.

Las provincias afectadas son Krabi, Nakhon Si Thammarat, Narathiwat, Phattalung, Pattani, Satun, Songkhla, Sura Thani, Trang y Yala.

Una de las zonas donde la situación es más grave es junto al lago Songkhla, en la provincia homónima, en los distritos de Krasae Sin, Ranot, Sathing Phra y Singha Nakhon.

Otra área crítica se encuentra en el distrito Muang, en la provincia Trang, donde se ha desbordado el río Trang.

Equipos de bomberos, policías, soldados, sanitarios y voluntarios trabajan en operaciones de búsqueda y rescate, en habilitar centros de acogida, en distribuir alimentos y ropa y en proporcionar servicios sanitarios, de agua potable y electricidad.

Los meteorólogos prevén que las precipitaciones remitan este martes, cuando tienen previsto reabrir parte de los colegios que suspendieron las clases la semana pasada.

FUENTE: RPP

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La resiliencia energética adquiere un mayor sentido de urgencia 05/12/2017


asentamiento frente al mar

A medida que el cambio climático causa devastaciones cada vez más graves y frecuentes en todo el mundo, el fortalecimiento de la capacidad de recuperación de la infraestructura energética se ha convertido en una prioridad urgente, especialmente en los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), que a menudo se encuentran en el ojo de la tormenta.

Más del 60 % de los países con las pérdidas más altas debido a desastres naturales son PEID, que sufren daños de hasta el 9 % del PIB, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI). La temporada de huracanes 2017 fue una de las más activas en el último tiempo: las intensas lluvias y los fuertes vientos causaron estragos en todo el Caribe, interrumpiendo servicios básicos, entre ellos el suministro de electricidad.

Los sistemas de energía son vulnerables no solo a los huracanes, sino que también a otros eventos climáticos extremos tales como los terremotos, los incendios forestales, las tormentas de invierno y el aumento del nivel del mar. Cuando la infraestructura eléctrica resulta dañada a raíz de desastres naturales, esto afecta a todos los ámbitos de la sociedad. Los servicios de recuperación básicos sufren las consecuencias. Los hospitales no pueden utilizar equipos para salvar vidas o para mantener medicamentos críticos a la temperatura adecuada. Los mercados tienen problemas para conservar los alimentos y las personas quedan a oscuras y no pueden usar electrodomésticos básicos como ventiladores y estufas. La vida, literalmente, se paraliza.

La ocurrencia de huracanes, tormentas y terremotos está fuera del control humano. Pero prepararse para ellos y sus consecuencias es algo que se puede controlar.

La mejor manera de los países para enfrentar y recuperarse (i) de los desastres naturales es tener un buen plan de preparación para emergencias, acompañado de inversiones estratégicas que puedan acortar el tiempo de recuperación y limitar el impacto de los desastres. Esto es posible si ya existe un plan integral para evaluar y abordar los peligros.

El Banco Mundial trabaja con sus países clientes para encarar este problema.

Por ejemplo, el Proyecto de Resiliencia Energética para la Adaptación al Cambio Climático de Belice (i) tiene como objetivo reforzar la infraestructura energética del país a través de diversas medidas, como consolidar secciones del sistema de transmisión que son particularmente vulnerables y reducir la probabilidad de interrupciones del servicio; aumentar la capacidad de la empresa de electricidad para proteger los equipos en las zonas donde los árboles se pueden caer y ocasionar daños a la red durante las tormentas; mejorar el plan de recuperación y de respuesta de emergencia de la empresa, y modernizar los sistemas de comunicación que se usan durante las situaciones de emergencia.

A través del proyecto, Belice también implementará una serie de actividades en terreno innovadoras y complementarias, como segmentar las subestaciones para distribuir el riesgo de fallas durante eventos extremos, y poner a prueba materiales alternativos para construir postes de electricidad más resistentes.

Si bien es fundamental reforzar la infraestructura existente en el largo plazo, los países también podrían depender de medidas de generación de electricidad más locales y autónomas para ayudarlos a recuperarse más rápidamente después de los desastres naturales.

Las soluciones autónomas de electricidad sin conexión a la red, como los sistemas solares domésticos individuales, son una solución inteligente en muchos casos, como por ejemplo Vanuatu. El ciclón tropical Pam, que azotó la isla en 2015, derribó 65 kilómetros de líneas eléctricas y afectó a unos 12 000 clientes. Pero quienes usaban sistemas solares domésticos se prepararon antes de la tormenta y desmontaron y guardaron los equipos. Esto les permitió volver a instalarlos y tener electricidad tras el paso del ciclón.

El mismo enfoque ha funcionado en Bangladesh, donde el Banco Mundial ayudó a instalar sistemas solares en 3,95 millones de casas y tiendas en zonas rurales remotas. Además, colabora con el Gobierno para instalar minirredes solares en islas alejadas como Monpura. Cada año, Bangladesh experimenta alrededor de dos quintos de las tormentas ciclónicas que se producen en el mundo y que afectan a hogares y empresas, y provocan el cierre de la infraestructura pública. En octubre de 2016, el Banco Mundial comprometió un monto de USD 2000 millones (i) en nuevo financiamiento que se entregará en los próximos tres años para ayudar a Bangladesh a enfrentar estos problemas y reducir su vulnerabilidad al cambio climático.

El Banco Mundial también ayuda a los países vulnerables a adoptar más fuentes renovables, como la energía solar y la energía geotérmica.

Las energías renovables contribuyen a producir menos del 10 % de electricidad en el Caribe, lo que representa un potencial de crecimiento importante. Estas energías también pueden ayudar a los Estados insulares a diversificar sus fuentes energéticas, depender menos de los combustibles importados para generar energía y fortalecer su seguridad energética.

El Proyecto para la Mitigación del Riesgo Geotérmico de Dominica (i) tiene como objetivo desarrollar la primera central geotérmica en el Caribe en un plazo de 30 años. El aprovechamiento de los recursos geotérmicos es un componente clave del programa de resiliencia de Dominica y ayudará a reducir los costos de la electricidad para los hogares y las empresas y a aumentar en hasta un 60 % la proporción de energías renovables en la combinación energética de este Estado insular. El Banco Mundial respalda este proyecto de 7 megavatios con donaciones, créditos, planes de mitigación de riesgos y asistencia técnica. El apoyo del Banco Mundial también contribuirá a explorar la posibilidad de construir una central eléctrica de mayor envergadura con el propósito final de exportar electricidad.

El Banco Mundial continuará trabajando con los países vulnerables para ayudarlos a diversificar su combinación energética y a adoptar sistemas de energía flexibles que permitan a las comunidades recuperarse más rápidamente y “reconstruir mejor” después de los desastres.

Sistemas, como las minirredes solares, pueden ayudar a proporcionar energía confiable y sostenible en el largo plazo, convirtiéndolos en soluciones excelentes para los pequeños Estados insulares en desarrollo que enfrentan la creciente amenaza del cambio climático.

FUENTE: Banco Mundial

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Banco Mundial: 2 de cada 3 peruanos son vulnerables a caer en pobreza ante desastres naturales 04/12/2017


familia afectada por desastre

El Banco Mundial presentó el estudio ¿Desarrollo Económico Inestable? Choques Agregados en América Latina y el Caribe en el que se explica cómo los choques de gran dimensión - como pueden ser los desastres ocasionados por la naturaleza - pueden afectar a toda una comunidad, ciudad, país o continente.

Javier Báez, economista senior de la Práctica Global de Pobreza y Equidad del BM refiere que hoy en día hay un grupo de población altamente vulnerable con la posibilidad de caer en pobreza.

En ese sentido, estima que cuatro de cada 10 individuos en América Latina están en esa situación de inseguridad económica que cualquier choque puede volverlos a situar en esa situación de pobreza.

"En Perú pasa lo mismo que en América Latina. Si a este grupo vulnerable le sumamos los que aún están en condición de pobreza quiere decir que dos de cada tres personas tienen vulnerabilidad de caer en pobreza o profundizar esa situación actual", precisó a gestión.pe.

Debido a nuestra condición geográfica, somos vulnerables frente a desastres que se producen por la naturaleza; por un lado tenemos a fenómenos tipo el Niño Costero y por el otro no podemos olvidar que estamos en una zona de alta actividad sismológica.

¿Cómo evitar ser vulnerables? Para Báez es necesario que se cuente con un plan de reacción que incluya todos los niveles de gobierno y las instituciones a cargo, para que los subgobiernos no solo se preocupes por su zona sino por solucionar el problema de fondo.

“Los choques tienen consecuencias negativas en la equidad en el corto y largo plazo porque los pobres tienen mayor exposición al riesgo porque están en zonas donde el valor de la tierra es más bajo. Pero no sólo cuando están expuestos sino cuando son golpeados son los que pierden más respecto de los menos pobres”, comentó.

En la presentación del estudio participó como panelista Carolina Trivelli, exministra de Inclusión Social, que destacó la labor de los programas sociales pues crean una red básica de protección para los más pobres que - a su vez - permite tener un registro y mantener un contacto de quiénes son las personas más vulnerables.

Sin embargo, para Trivelli es necesario implementar mejoras; en ese sentido, cuestionó que no se active una cláusula automática para acciones frente a emergencias.

"Hay que tener mecanismos de acción rápida que son las que te tienen que comprar el tiempo para resolver estos choques. El mayor desastre es que seguimos sin tener planos urbanos que nos diga el tamaño del problema. Siempre estamos reaccionando cuando pasa el huaico pero no más. Se necesita que todas las instituciones coordinen, en todos los niveles", refirió.

En esa línea, Báez indicó que si bien la descentralización es buena también se necesita de una unidad que sea la que dirija, en este caso el gobierno central, las medidas y acciones a implementar. Además, resaltó que el Estado no puede dar servicios básicos en zonas de alto riesgo solo porque la población se ha desplazado.

"En los Asentamientos Humanos ya establecidos es poco factible que sean reubicados por temas sociales y económicos. Hacia futuro están esos planes de ordenamiento territorial en el que no pueden haber escuelas en zonas de alto riesgo. Las licencias de construcción tienen que tener evaluaciones de riesgos y desastres; todo esto forma parte de un plan de prevención", resalta.

FUENTE: Gestión

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Banco Mundial evalúa bono en caso desastre natural para Alianza del Pacífico 29/11/2017


World bank

El Banco Mundial (BM) evalúa con los países de la Alianza del Pacífico la posibilidad de emitir un bono para casos de desastres naturales con el fin de que sus naciones tengan una ayuda financiera inmediata de riesgo colectivo, anunció hoy su vicepresidente para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar.

Tras los dos terremotos que golpearon México este año, este país pudo utilizar un bono catastrófico que el Banco Mundial emite libre de riesgo crediticio y con un seguro adjunto, explicó Familiar en Lima durante la presentación del reporte "¿Desarrollo Económico Inestable? Choques agregados en América Latina y el Caribe".

Familiar dijo que los terremotos en México generaron menos daño y menos muertes que el de 1985 por un avance en mejores códigos de construcción, mejor preparación de la población y alarmas antisísmicas "que hacen que las pérdidas sean menores de lo que fueron en el pasado".

"Ahora estamos trabajando con la Alianza del Pacífico para la emisión del primer bono catastrófico multipaís, si esto funciona, que espero que funcione, va a abrir nuevas oportunidades para diversificación y clasificación de riesgo colectivo", indicó.

La Alianza del Pacífico está formada por Chile, Colombia, México y Perú, naciones con alta incidencia en terremotos y desastres como el fenómeno de El Niño, inundaciones y tormentas.

El vicepresidente del BM para la región agregó que este organismo juega un papel otorgando y proveyendo herramientas de administración de riesgos y que, tras los huracanes de este año en el Caribe, fueron la primera fuente de pago de US$ 30 millones para atender la emergencia en las naciones caribeñas afectadas.

El estudio presentado por Familiar incidió en que la clase social más importante de América Latina y el Caribe está conformada por los vulnerables y que un desastre natural los puede regresar a la pobreza.

Los choques agregados, en alusión a los desastres naturales, el crimen organizado, la violencia y las epidemias representan un desafío considerable para la población vulnerable de América Latina y el Caribe, especialmente en un contexto de bajo crecimiento económico, afirmó el representante.

"Para muchos ministros de economía de la región tener una mejor preparación ante choques potenciales se ha convertido en un tema de dejar un legado en sus países", indicó Familiar.

A raíz de los huracanes en el Caribe, "Barbuda por primera vez en 300 años no tiene habitantes", pues fueron movilizados a Haití, mientras que Dominica afrontará unos costos estimados de reconstrucción por encima del 200 % del Producto Interno Bruto del país, señaló.

El reporte del BM fue elaborado por los especialistas Javier Báez, Alan Fuchs y Carlos Rodríguez Castelán con la expectativa de generar mayor compromiso de los países en recopilar mejor información sobre los riesgos, fortalecer sus políticas de preparación y ampliar sus programas de respuesta para la recuperación.

FUENTE: Gestión

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¿Cómo perjudicaría La Niña costera al Perú durante el próximo verano? 28/11/2017


Lluvias amazonía

Si La Niña costera se manifestara durante el verano en Perú, produciría lluvias en las zonas altas de las cuencas de Tumbes y Piura (por encima de los 1.000 metros sobre el nivel del mar), pero también reduciría las precipitaciones en las zonas bajas de la costa norteña, las cuales fueron gravemente afectadas por El Niño costero, de acuerdo
con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).

También se intensificarían las lluvias en el sur andino y en la Amazonía. En las últimas semanas, se han registrado fuertes y continuas precipitaciones en San Martín y Huánuco; sin embargo, el Estudio Nacional del Fenómeno de El Niño (Enfen) ha señalado que aún no puede confirmar que estén relacionadas con La Niña. Cabe decir que el impacto del fenómeno varía de acuerdo con su intensidad: en el 2010, un evento moderado generó la más baja temperatura registrada en Lima en los últimos 40 años: 8,8 °C en el mes de julio.

—¿Riesgo probable?—

Los huaicos e inundaciones que trajo consigo El Niño costero no se repetirían en el norte del país con La Niña costera, ya que las lluvias no impactarían las zonas medias y bajas de las cuencas, donde las quebradas tienen pendientes más pronunciadas.

La mayor vulnerabilidad se presentaría en las regiones altoandinas, ya que allí se registrarían tormentas eléctricas, granizadas y aludes de barro y piedra por las precipitaciones continuas. Así sucedió en el 2007, cuando un evento fuerte produjo intensas lluvias, las cuales dejaron 15 muertos y más de 60 mil viviendas destruidas en todo el país.

Gilberto Romero, presidente del Centro de Estudios y Prevención de Desastres (Predes), señaló que el gobierno podría elaborar un escenario de riesgo ante la temporada de lluvias del próximo verano, en el cual se podría incluir la afectación que traería La Niña costera.

“Si bien la probabilidad de que este fenómeno llegue aún es baja, es importante que el evento climático no sorprenda a las autoridades, como sucedió con El Niño costero”, agregó.

La entidad estatal encargada de realizar dicho cálculo es el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), que forma parte del Enfen. El Comercio consultó a esta institución si ya se proyectan algunas medidas preventivas ante la posible llegada de La Niña costera, pero respondieron que “el tema se va a discutir esta semana en el Ministerio de Defensa”.

-Tumbes y Piura cuentan con planes-

Cuando La Niña llegó a nuestra costa en el 2011, se produjo una grave escasez de agua en el norte peruano, por lo que los reservorios de Poechos (Piura) y Tinajones (Lambayeque) tuvieron que ser cerrados por la escasez de agua. Dos años después, en el 2013, el mismo fenómeno climático afectó los cultivos de arroz, cacao y plátano (que requieren mucha agua), así como la ganadería local ante la falta de pasto para los animales.

Al respecto, el jefe del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) de Tumbes, Manuel Morán, indicó que la región cuenta con un plan de contingencia ante una posible sequía como consecuencia de La Niña. “Siempre monitoreamos la capa freática (agua subterránea) para fijar nuestra disponibilidad del recurso hídrico”, dijo.

En Piura, el COER regional precisó que un posible evento afectaría la provincia de Morropón, que suele padecer por la escasez de agua. “Si llegara La Niña, hemos contemplado la entrega de forrajes para la alimentación del ganado, así como el uso de nuestra capa freática, que está abastecida”, comentó.

La Niña también suele afectar la dinámica del recurso marino en el norte, ya que los peces de aguas cálidas se retiran mar adentro por el enfriamiento del litoral. El Comercio consultó al Instituto del Mar del Perú (Imarpe) sobre un posible impacto, pero no obtuvo respuesta.

FUENTE: El Comercio

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La Niña se asoma al Perú: vigilan posible llegada de evento climático 27/11/2017


Anomalía temperatura superficial del mar

Mientras el Perú aún trata de reconstruir lo que devastó El Niño costero, su contraparte climática –más fría– empieza a asomarse. El 14 de noviembre, la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno de El Niño (Enfen) emitió un comunicado en el que señalaba que se encontraba en estado de vigilancia ante la posible llegada de La Niña a nuestro litoral. A ese evento lo han denominado La Niña costera.

La entidad calculó que existe una probabilidad del 23% de que este fenómeno aparezca en la costa del Perú durante el próximo verano, es decir, entre diciembre de este año y marzo del 2018. Esto, debido a que el mar peruano ha presentado condiciones más frías en las últimas semanas.

En tanto, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) ha emitido una advertencia sobre la presencia de La Niña en el Pacífico Central, donde se originan las variaciones climáticas vinculadas a El Niño.

Esta institución estimó hasta en un 75% que las condiciones frías del océano continuarían hacia el primer trimestre del próximo año.

—¿Qué es La Niña costera?—

En términos climáticos, La Niña costera es todo lo opuesto a El Niño costero. Una de sus características es que, al llegar a nuestras costas, la temperatura superficial del mar (TSM) peruano disminuye; y sus aguas, que en condiciones neutrales oscilan entre los 16 °C y 18 °C, se enfrían aun más.

Durante El Niño costero sucedió lo contrario: en marzo, el mar norteño se calentó y la TSM alcanzó los 29 °C. Grinia Ávalos, coordinadora técnica del Enfen, explicó a El Comercio que –en octubre– la temperatura del mar en la región Niño 1+2, ubicada
en el Pacífico frente a Tumbes y Piura, cayó 1,3 grados centígrados.

Según dijo, este reporte configuró la anomalía de enfriamiento marino necesaria para que la comisión vigile una posible llegada de La Niña costera.

“Hasta el momento, el pronóstico más concreto es que se presenten condiciones neutrales durante el verano [con un 72% de probabilidades]. Sin embargo, aún no podemos descartar la presencia de La Niña en el Perú hacia el 2018. En diciembre, el Enfen se
reunirá nuevamente para analizar los datos más recientes y entonces se podría confirmar la tendencia de condiciones frías en la costa. Es posible, además, que la estimación del 23% aumente el próximo mes”, agregó.

FUENTE: El Comercio

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Cambio climático, cambio de vida 25/11/2017


Madre e hijo Steele Magnum Photos FAO

Laxmi Sunar quiere dar a su hija la mejor educación posible para que pueda tener un futuro prometedor. Este es el sueño de Laxmi, el sueño que todas las madres tienen para sus hijos. Sin embargo, hoy la principal preocupación de Laxmi es que su familia tenga suficiente para comer.

“En estos últimos cinco años, los cambios del clima nos han afectado mucho. La lluvia es imprevisible. La niebla y el granizo han dañado los cultivos”, explica. "El rendimiento de nuestros cultivos es mucho menor y no tenemos suficiente comida”.

Laxmi a veces pasa hambre para que su hija pueda comer.

Con la variación de los patrones del clima y sus efectos a veces extremos, el cambio climático afecta de forma severa a Nepal. El limitado acceso a nuevos métodos o tecnologías agrícolas agrava la situación de las familias de pequeños agricultores, que afrontan la escasez de cultivos saltándose comidas, pidiendo dinero prestado a altas tasas de interés o, en muchas ocasiones, migrando.

“Mi esposo tiene una gran familia. Para ayudar a todos tuvo que ir al extranjero a buscar trabajo. Pensó que ir a otro país para ganar dinero me haría feliz”, señala Laxmi.

Con la esperanza de que migrar para buscar un trabajo les ayudaría a mejorar sus vidas, el esposo de Laxmi solicitó un préstamo para emprender el viaje. Ahora, la mayor parte del dinero que envía se destina a pagar esa deuda.

“No gana mucho en el extranjero. Si no pagamos los intereses a tiempo, el prestamista nos impone el equivalente al doble de los intereses”.

A pesar de este esfuerzo y cuatro años después, sus vidas no han mejorado. Laxmi se ocupa de la tierra, del ganado y de su hija pequeña.

“Mi día a día es muy duro, pero necesito hacer todo esto para sobrevivir”, afirma.

La FAO ha puesto en marcha un proyecto en Nepal para ayudar a los agricultores a adaptar su agricultura a las realidades del cambio climático. Después de que un coordinador de la FAO llegara a su pueblo, Laxmi siente que tiene alguna esperanza de mejorar la productividad de su tierra.

“Si cultivamos nuestras propias verduras, no tenemos que comprarlas”, afirma. “Los ahorros se pueden usar para pagar la educación de nuestra hija”.

Laxmi es una de los casi 3 000 agricultores que están aprendiendo nuevas formas de cultivo y cuidado del ganado que pueden compensar algunos de los efectos del cambio climático.

A través de este proyecto, agricultores como Laxmi están probando diferentes variedades de cultivos y utilizando nuevos métodos para determinar las mejores variedades para cultivar en sus tierras. También están aprendiendo cuándo y cómo alimentar a sus animales.

Con este proyecto, La adaptación al cambio climático en la agricultura, la FAO y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) están ayudando a cientos de mujeres agricultoras como Laxmi a mejorar sus rendimientos e ingresos.

Al invertir en los medios de subsistencia de las personas, la FAO contribuye a que la migración sea una opción.

FUENTE: FAO

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