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Fecha de publicación: 31/05/2018

31 de mayo: Día Nacional de Prevención de Desastres

  • Cada sol invertido en prevención se ahorra desde 3 a 10 soles de reconstrucción.
  • 40 millones de dólares en pérdidas económicas cada año como consecuencia de desastres en el país

Los desastres producidos en Perú tienen causas socioculturales y de gestión

Desde el año 1993, el 31 de mayo, se conmemora el Día Nacional de Prevención de Desastres. Fecha que llama a recordar un año más de uno de los terremotos más intensos que sufrió el Perú en las últimas décadas, el de 1970 en Ancash. 

Así, este día busca incentivar la adopción de medidas preventivas ante los peligros de origen natural y antrópica. Vale resaltar además que el Perú está ubicado en el "Círculo de Fuego del Océano Pacífico", lo que lo convierte en una zona de alto potencial sísmico, pero además es un país propenso a inundaciones que suelen generar grandes pérdidas económicas y humanas, a incendios, sequías y heladas, entre otros.

Desde ya hace varias décadas, los desastres producidos en nuestro territorio tienen causas socioculturales y de gestión, advierte Pedro Ferradas, gerente de Gestión de Riesgos y Adaptación al Cambio Climático de Soluciones Prácticas. Asimismo explica que las causas de los desastres son los riesgos que se generan previamente a los fenómenos naturales, estrechamente relacionados a los procesos de desarrollo, siendo la gestión pública, privada y la población las entidades capaces de evitar o reducir tales riesgos.

Si bien el Estado peruano cuenta con una Ley de Gestión de Riesgos y un plan nacional sobre dicha materia, “resulta aún un reto el poder adecuar las leyes orgánicas de Gobiernos Regionales y Municipalidades para que las políticas públicas sean implementadas a nivel sectorial. Pues falta aún un mecanismo que garantice la calidad en la reducción de riesgos y no solo se piense en el presupuesto de inversión. Porque no basta con tener o poder contar con el dinero sino saber que ese dinero está siendo bien utilizado y hasta qué punto estas obras han contribuido y siguen contribuyendo a la prevención o reducción del riesgo de desastre”, detalla Pedro Ferradas.

El experto en tema de gestión de riesgos asimismo es enfático en explicar que los costos de la prevención o la reconstrucción y estado de emergencia sí hacen la diferencia en el impacto económico: “Hay estimaciones, y una de las más conservadoras indican, que por cada sol invertido en prevención se ahorran desde 3 hasta 10 soles en tareas de reconstrucción”.

En base a este contexto, él detalla que existen tres factores que hacen ineficaz aún nuestra respuesta ante los desastres:

  1. Debilidad en la línea de carrera de funcionarios que manejen temas de políticas de prevención de riesgos, porque no hay una lógica de continuidad en los puestos del Estado. “Pues cada vez que cambia un alcalde o gobernador regional se deja de lado el plan, porque cambian a los funcionarios, porque no hay funcionarios de carrera en prevención de riesgo que sean permanentes en las municipalidades y gobiernos regionales. Entonces se pierde lo avanzado o se retrocede”, recalca.
  2. Los estudios y análisis de riesgo en nuestro país por lo general adolecen de un enfoque socio-cultural y de territorio, porque no tienen en cuenta la importancia de las percepciones y el posible comportamiento de la gente ante situaciones de riesgo y desastres, y tampoco toman en cuenta la integralidad del territorio. En el tema de la gestión del riesgo de desastre de inundación, es por ejemplo imprescindible tener una visión que va más allá del distrito o del departamento, y que considere más bien un enfoque de cuenca.
  3. Riesgos de corrupción y lentitud en los proceso de reconstrucción. Vinculado a la simplificación de procesos y erradicación de la traba burocrática. Asimismo, “el saber es hasta qué punto esas obras han contribuido y siguen contribuyendo. Sean muros de defensas, pistas o puentes que se destruyen o se deterioran fácilmente, producto de problemas de calidad y mantenimiento de las obras de sistema público”.

Los desastres producidos en Perú tienen causas socioculturales y de gestión

Impacto económico por desastres

Pedro Ferradas, advierte que el impacto económico de los desastres es un alto costo que año a año asume el Estado. E indica que anualmente más de 40 millones de dólares de pérdidas económicas se producen como consecuencia de desastres en el país, mientras que más de 2 millones de personas se han visto afectadas por estos eventos de emergencia en el último año. Incluso, el solo impacto económico por el fenómeno del “Niño Costero” del 2017 generó pérdidas de 3, 124 millones de dólares, lo que ha acarreado un pérdida de 1.6% del PBI nacional y redujo de 4.3 % a 3.5% la proyección de crecimiento anual de la economía peruana.

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