Un esfuerzo colaborativo para restaurar el medio ambiente: Un estudio de caso de Nicaragua

lunes, enero 22, 2024

Autores:

  • Felix Rugama, Coordinador Nacional del Proyecto, Plan International.
  • Manuel von der Mühlen, Coordinador Global del Programa, Plan International.
  • Juan Piffaretti, Asistente del programa, Plan International.

La colaboración entre distintas organizaciones ayuda a manejar los recursos a la hora de adaptarse al cambio climático. Plan International se asoció con una empresa privada y el municipio de El Viejo, Chinandega en Nicaragua, con el objetivo de ayudar a reforzar la base de capital natural de las comunidades y la comprensión común de que juntos podemos conseguir más que solos.

Uniendo fuerzas en Chinandega

Plan International es miembro de Zurich Flood Resilience Alliance (Alianza), y ejecuta el proyecto «Aumento de la resiliencia ante las inundaciones en Centroamérica» en cuatro comunidades de El Viejo, Chinandega, Nicaragua. El trabajo de resiliencia ante las inundaciones de Plan International en Nicaragua se guía por el enfoque de Medición de la Resiliencia ante las Inundaciones para las Comunidades (FRMC, por sus siglas en inglés).

Plan trabaja en colaboración con la empresa privada Ingenio Pantaleón, que cultiva caña de azúcar y produce azúcar para la exportación, y la municipalidad de El Viejo, Chinandega, en varios proyectos, entre ellos, en la reforestación de áreas degradadas en las comunidades-proyecto de Plan. Esta triple colaboración se estableció para fusionar recursos y conocimientos mientras se trabaja hacia un mismo objetivo: sensibilizar y trabajar con las comunidades para restaurar y proteger el medio ambiente.

Cada una de las organizaciones podría haber trabajado en la reforestación por su cuenta, pero decidieron unir sus fuerzas para generar un impacto mayor y más duradero. A través de la reforestación, Plan y las organizaciones implicadas pretenden contribuir a la protección y conservación del medio ambiente.

La deforestación y su relación con la resiliencia ante las inundaciones

El estudio de referencia del FRMC mostró que la deforestación de la zona, lo cual es un problema común, está relacionada con los cambios en el uso de la tierra. La gente tala árboles para plantar cultivos de cereales y se talan manglares para instalar criaderos de camarones. Además, las familias talan plantas y árboles para recoger leña para cocinar.

La deforestación está relacionada con las inundaciones ya que estas disminuyen la cubierta vegetal, aumentan la escorrentía y la velocidad con la que las inundaciones afectan a las comunidades, lo cual en última instancia incrementa el potencial de daños.

Esto ocurre especialmente en las zonas en las que el agua fluye desde zonas más elevadas y luego llega a zonas menos elevadas, donde a menudo se encuentran las comunidades. En las zonas de intervención, la degradación del recurso forestal es evidente. En las zonas donde antes había bosques, ahora hay cultivos. Por lo tanto, un alto porcentaje de familias es consciente de la necesidad de poner en marcha acciones destinadas a proteger el medio ambiente y a reducir la degradación del suelo y de los ecosistemas.

Miembros de la comunidad plantando las plántulas en una zona deforestada. Félix Rugama. Plan Internacional agosto de 2022 en Kilaca.

Además de restaurar el capital natural, la reforestación ayuda a reducir el impacto que las inundaciones tienen en las comunidades, ya que las plantas actúan como barreras naturales, abordando así la brecha de resiliencia que provoca la disminución de la vegetación. Este proyecto está vinculado a otro que Plan esta realizando, en el cual se entregan cocinas eficientes a los miembros vulnerables de la comunidad. Esas cocinas utilizan un 50% menos de leña que las tradicionales, porque están construidas de forma que aprovechan el calor con mayor eficacia. De ese modo, contribuyen a reducir el consumo de leña y, a su vez, la deforestación. Al reforestar el entorno natural y reducir el consumo de leña, la vegetación de los alrededores de las comunidades puede recuperarse.

Un esfuerzo colaborativo

Como parte de su estrategia de Responsabilidad Social Corporativa, Ingenio Pantaleón, se asoció con Plan para trabajar en actividades que beneficien a las comunidades que viven en las zonas aledañas a los sitios en los que opera la empresa. Como Plan ya tenía mucha experiencia en el trabajo con las comunidades, esto fue una combinación perfecta. Los actores implicados identificaron que el establecimiento de viveros comunitarios y la reforestación de la zona contribuirían a la recuperación del capital natural. Por ello, Ingenio Pantaleón comprometió un presupuesto de C$40,000 anuales para llevar a cabo dichas acciones.

Cada una de las organizaciones aportó con sus únicas capacidades y recursos a las siguientes actividades para establecer los viveros comunitarios y llevar a cabo las jornadas de reforestación:

  • El municipio formó a los miembros de la comunidad sobre cómo establecer los viveros.
  • Ingenio Pantaleón proporcionó tierra, arena y materia orgánica para cultivar las plántulas.
  • Los miembros de la comunidad ayudaron a llenar las bolsas (con tierra y semillas), las regaron y las cuidaron.
  • Por último, Plan coordinó el proyecto, proporcionó herramientas y formación adicional y llevó a cabo diversas actividades de sensibilización.
  • Además, el Instituto Nacional Forestal proporcionó bolsas de polietileno, en las que se cultivan las plántulas, y las semillas para cultivarlos, y el Ministerio de Recursos Naturales proporcionó compost.
Miembro de la comunidad cuidando las plántulas en uno de los viveros comunitarios. Walther Mendoza. Plan Internacional agosto 2022 en Kilaca.

Se crearon cuatro viveros comunitarios (uno por comunidad). Alrededor de 20.000 plantas se cultivaron en un año (en las 4 comunidades), incluidos árboles frutales (como la papaya), que no sólo reforestan la zona, sino que también contribuyen a una dieta sana (lo que es importante porque el acceso a frutas frescas es bastante limitado en las comunidades debido a su lejanía). Una parte de esas plantas se plantó durante la realización de jornadas de reforestación. Las jornadas de reforestación están organizadas por Plan y el Comité Local de Prevención y Respuesta a Desastres (COLOPRED). Se invita a toda la comunidad a participar voluntariamente en la actividad de plantación. Otra parte de las plantas se entrega a agricultores, terratenientes y otros miembros de la comunidad para que las planten por su cuenta.

Los miembros de los grupos comunitarios ayudaron a elegir los lugares para realizar la plantación, ya que conocen mejor sus comunidades y saben por dónde suele pasar el agua durante las inundaciones. De esta forma, las plantas pueden actuar como barreras naturales contra las inundaciones. Además de plantar árboles, Plan lleva a cabo actividades de sensibilización (mediante presentaciones y talleres) durante las jornadas de reforestación para destacar la importancia de conservar el capital natural para aumentar la resiliencia ante las inundaciones.

“Recomiendo seguir trabajando en este proyecto, ya que se integró a la comunidad, se integraron las familias, el comité municipal, Plan Nicaragua, la municipalidad, Ingenio Pantaleón, el Instituto Nacional Forestal también. Muchas organizaciones se integraron a este proyecto y nos ayudaron a realizar el trabajo. Algunos contribuimos con las semillas, otros dieron la tierra, otros plantaron las plantas y los niños embolsaron las plantas. Así que, fue un trabajo muy colaborativo…”

 –      Alba Alarcón, maestra en la comunidad de Kilaca.

Además, en este caso, integró a diferentes organizaciones activas en la zona y brindó la oportunidad de colaborar y estrechar lazos. Ingenio Pantaleón junto al municipio están estudiando las posibilidades de replicar las actividades de Plan en otras comunidades más allá de las zonas del proyecto.

Niños durante una jornada de reforestación con plantas cultivadas en los viveros comunitarios. Félix Rugama. Plan Internacional Agosto 2022 en Kilaca.

Un mensaje de Plan International

«Con profunda tristeza les informamos de que recientemente hemos tenido que poner fin a nuestras operaciones en Nicaragua. La decisión de dejar un país nunca se toma a la ligera. Sin embargo, hemos llegado a un punto en el que era efectivamente imposible seguir operando como una ONG independiente y humanitaria que trabaja para promover la igualdad de las niñas y por los derechos de los niños y las niñas. La evolución del contexto normativo en Nicaragua nos ha hecho cada vez más difícil garantizar la seguridad tanto de las niñas, niños, jóvenes y familias con los que trabajamos, como de nuestro personal. Al final, no nos quedó otra opción.

Hemos estado en Nicaragua desde 1994 y hemos trabajado incansablemente llegando a más de 400 comunidades. Estamos sinceramente agradecidos a todas las comunidades, socios e instituciones que han depositado su confianza en nosotros, permitiéndonos llevar a cabo nuestro propósito de apoyo a las niñas y los niños durante tantos años. Nuestra misión sigue viva gracias al impacto que hemos logrado juntos».

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