Arqueología de proyectos: ¿qué podemos aprender del pasado?

viernes, enero 15, 2021

Volver al futuro: planificar para impactos a largo plazo. Parte 2.

En este segundo de cuatro blogs sobre cambios duraderos, discutimos los factores de durabilidad de proyectos completados relacionados con la gestión del riesgo de desastres. Una serie de talleres virtuales internacionales nos permitió identificar los aspectos clave para lograr impactos duraderos, teniendo en cuenta las escalas y el ciclo del proyecto, así como la necesidad de permanecer flexibles ante contextos cambiantes.

Hablar del pasado no es fácil: la memoria institucional puede haberse perdido por el cambio de personal, los informes de proyectos terminados a veces se extravían… A veces, también preferimos no detenernos en intervenciones pasadas que no han tenido los efectos deseados.

Al examinar la durabilidad de algunas intervenciones terminadas de reducción del riesgo de desastres en nuestra serie de talleres, cada equipo de país identificó dos intervenciones que duraron en el tiempo y una que no, con el fin de aprender tanto de los fracasos como de los éxitos. Los factores clave para la durabilidad de las intervenciones que hemos identificado se detallan a continuación.

 

Factores clave para un cambio duradero: análisis de escalas y ciclo del proyecto

Niveles y escalas

La durabilidad de las intervenciones ocurre en diferentes niveles. Algunas intervenciones son, en general, autosuficientes. Esto significa que las comunidades pueden seguir manteniéndolas y utilizándolas con un apoyo externo limitado. Este puede ser el caso, por ejemplo, de las capacitaciones sobre medios de vida o la construcción de un puente de madera tradicional para evacuar durante las inundaciones.

Pero la mayoría de las intervenciones requieren de ciertas interacciones a nivel local, regional o nacional para movilizar recursos financieros y técnicos. El proceso de institucionalización es entonces fundamental porque estos recursos solo pueden garantizarse a largo plazo si se incorporan a la legislación. El escalamiento también depende en gran medida del cambio de políticas y la inversión pública.

El componente de tiempo

Otra dimensión que examinamos es la del “tiempo”: la durabilidad debe considerarse a lo largo del ciclo del proyecto. Al inicio de un proyecto, las necesidades reales y percibidas deben evaluarse adecuadamente como un primer paso para la apropiación de futuras intervenciones. Esto es cierto a nivel comunitario y también a nivel local, regional y nacional: la alineación con los procesos y políticas existentes facilita la adopción de intervenciones.

A lo largo del proyecto, la transferencia de conocimiento es otro elemento clave, asegurando que las comunidades y otras partes interesadas puedan continuar usando y manteniendo la infraestructura u operando intervenciones intangibles como planes de resiliencia comunitaria, brigadas de primeros auxilios, etc.

Al final del proyecto, la transferencia formal a la comunidad y los actores locales aclara las responsabilidades y facilita la rendición de cuentas de los actores locales. El componente de tiempo también nos recuerda que los proyectos y las políticas evolucionan a un ritmo diferente… Las políticas pueden cambiar muchos años después de que finaliza un proyecto en particular: por eso es tan importante planificar a largo plazo, incluso en proyectos que solo duran unos meses o años.

Diseño y calidad

Para la infraestructura física, como las estaciones de monitoreo de lluvia, la calidad de los componentes es tan crucial como el diseño de las intervenciones. El diseño debe garantizar que la infraestructura se pueda adaptar y mantener fácilmente, utilizando los recursos técnicos y financieros existentes. El reciclaje y la eliminación de desechos son otros aspectos a considerar desde el principio, aunque es más probable que estos pasos sean relevantes después de que finalice el proyecto.

Intervenciones flexibles

Por último, también es clave reconocer la necesidad de intervenciones flexibles que puedan adaptarse a condiciones cambiantes. Por ejemplo, el cambio climático altera los escenarios de riesgo: alguna infraestructura puede volverse obsoleta, mientras que acciones no-estructurales como capacitaciones en primeros auxilios tienen más probabilidades de seguir siendo relevantes para peligros nuevos o cambiantes.

Durante un estudio interno sobre la respuesta a COVID-19, hemos identificado que aunque nuestros sistemas de alerta temprana (SAT) estaban enfocados en inundaciones, los canales de comunicación del SAT se utilizaron para difundir consejos de higiene para reducir el riesgo de propagación del COVID-19. Este es un gran ejemplo de intervención flexible.

Estos factores de durabilidad se resumen en el gráfico a continuación:

 

“Fracasar”: aprender de intervenciones que no han durado en el tiempo

Durante nuestros talleres internos, también discutimos honestamente qué salió mal con algunas intervenciones pasadas.

Un sistema de alerta temprana exitoso, y luego desmantelado

Una de estas intervenciones fue un sistema de alerta temprana para deslizamientos de tierra e inundaciones. El proyecto se consideró un gran éxito cuando se completó. Sin embargo, poco después de que el equipo de Practical Action se retirara de la comunidad, las estaciones de monitoreo fueron desmontadas. ¿Qué pasó?

La excesiva dependencia hacia unos miembros de la autoridad local y la falta de implicación de los órganos regionales son algunas de las causas identificadas. Cuando los “campeones” que apoyaban el proyecto dentro del municipio dejaron sus cargos luego de las elecciones, los nuevos líderes dejaron de mantener y proteger el sistema, facilitando el robo de equipos.

Si bien no se puede evitar el cambio de funcionarios, deberíamos haber previsto una transferencia más clara de responsabilidad al municipio local y mejores mecanismos de rendición de cuentas de las autoridades locales a la comunidad. También deberíamos haber involucrado a las autoridades regionales, como el gobierno regional y el organismo regional de defensa civil.

Es decir, no hemos establecido suficientes procesos de institucionalización y rendición de cuentas, tanto por parte de los usuarios del sistema (el municipio) como en los niveles superiores de gobierno.

Servicios que no cumplen con su propósito: la necesidad de comprender las necesidades

En otro país, capacitamos a trabajadores de salud animal a quienes los pobladores podían pedir apoyo cuando sus animales estaban heridos o enfermos (por ejemplo, debido a una inundación). El objetivo era crear oportunidades de empleo para estos trabajadores, así como proteger los medios de vida de los pobladores. Esta intervención no duró, probablemente porque el análisis de necesidades había sobrestimado el número de personas que solicitarían este tipo de servicio.

Mirar hacia atrás proporciona información valiosa sobre los factores que influyen en la permanencia de las intervenciones y sus impactos a lo largo del tiempo. En el próximo blog, discutiremos herramientas prácticas para identificar factores de riesgo críticos para intervenciones específicas desde una perspectiva a largo plazo.

Esta publicación es la segunda de una serie de cuatro blogs para un estudio más profundo de los impactos a largo plazo:

· El Blog # 1 aborda los conceptos de durabilidad y sostenibilidad, y por qué debemos integrarlos mejor nuestro trabajo
· El Blog # 3 analiza lo que podemos hacer ahora para integrar mejor el pensamiento «a largo plazo» en nuestro trabajo actual.
· ¡El Blog # 4 es un comodín, con consejos para talleres de aprendizaje interactivos y divertidos!

Contacto: Emilie.marianne.etienne@gmail.com
Emilie Etienne, Práctica e Investigación sobre temas de durabilidad. Anteriormente, se desempeñó como Oficial de programa global en Practical Action

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