La planificación territorial es una medida efectiva para evitar el riesgo de inundación y reducir la pérdida de vidas y propiedad. La planificación territorial estratégica a nivel local, junto con un mayor conocimiento sobre el peligro de inundación, permiten fortalecer la resiliencia  ante el desastre. El cambio en la capacidad de infiltración del suelo y la cobertura de suelo relacionado con el desarrollo y la alteración por el hombre aumenta el riesgo a futuras inundaciones. Ante esto, es importante hacer una evaluación sistemática del potencial de la tierra y el agua, y establecer la mejor opción en cuanto a planificación territorial para reducir los riesgos futuros.