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Fecha de publicación: 27/01/2017

Con total tristeza, Elvia Guevara extiende la poca ropa y algunas sábanas que pudo rescatar, sobre el techo de su casa para que el sol haga lo suyo: lograr secar todo lo que resultó mojado luego de la gran inundación que afectó a todos los vecinos de la Urbanización San Idelfonso, a consecuencia de la caída de un huaico, en el distrito La Tinguiña, en Ica. La República llegó hasta esta zona para conocer la dramática situación que atraviesa la población.

“El martes el agua vino de noche. Poco a poco vimos que subía el nivel del agua y de pronto nos vimos completamente inundados”, dijo Elvia. Así como ella, son muchas las familias que llevaron sus tarimas, ropa, colchones, cocinas y hasta refrigeradoras, en los techos de sus casas para quitarles el agua y lograr que, con suerte, vuelvan a ser de utilidad, ya que en la primera planta el agua no baja del medio metro de altura.

“No queremos pasar por lo mismo, sobre todo porque es muy posible que vuelva a llover, por eso estamos saliendo”, dijo otro vecino que se preparaba, ayudado por una camioneta de carga, a iniciar lo que podría llamarse un éxodo. Lo poco rescatado iba a ser llevado a la vivienda de un familiar del centro de la ciudad para tener esas pertenencias a salvo. Algunas viviendas ya han sido desalojadas por sus propietarios. Hoy son casas fantasmas.

Así ocurrió

El último martes por causa de las fuertes lluvias, por la quebrada Kansas cayó un huaico. Todo el material descendió hacia Desaguadero, un canal alimentador del río Ica, el cual no soportó la descarga y terminó desbordándose, dejando inundados los sectores de Chanchajalla y San Idelfonso, principalmente.

“Nuestro problema más grande ahora y el que debemos solucionar con prioridad, es tener completamente colmatado el cauce de la quebrada Kansas. Si siguiera lloviendo y no le damos limpieza, tendremos iguales o peores inundaciones. Necesitamos maquinaria pesada para esta labor porque nosotros como municipio distrital que somos, no nos damos abasto”, dijo el alcalde de la Tinguiña, Carlos Reyes Roque.

El burgomaestre señaló que zonas de la parte alta del distrito como son El Mantaro y El Convento, también han resultado seriamente afectadas. La Tinguiña es un distrito de 40 mil habitantes con 15 mil viviendas establecidas aproximadamente. Según reporte preliminar de la municipalidad, son 500 las familias que han quedado damnificadas.

Desesperados

Ayer, un camión que transportaba ayuda material para los vecinos del sector de Chanchajalla fue impedido de continuar su rumbo.

Los vecinos de San Idelfonso exigían al personal de Defensa Civil de su comuna descargar la carga consistente en tanques plásticos para agua, colchonetas, frazadas y carpas, y que sea dejada en su totalidad en su sector.

El desorden se apoderó del momento y los ánimos se caldearon: “Necesitamos la ayuda, todo se lo llevan a las partes altas y aquí no tenemos en dónde dormir”, dijo un joven enfurecido. Tal fue el descontento, que en un momento los vecinos quisieron tomar el camión por asalto para llevarse todo, pero finalmente la ayuda fue repartida, aunque sin orden por parte del personal del municipio de La Tinguiña. La población requiere agua, víveres, colchonetas y carpas con suma urgencia.

Agricultores afectados

A veinte minutos de San Idelfonso, en el sector de Chanchajalla, los vecinos también hacen llamados de ayuda. Aquí no solo se han visto afectados los caminos y las viviendas, también las parcelas han quedado reducidas al fango.

“Aquí, en esta parte, estaban los toros. Hemos perdido cinco cabezas de este tipo de ganado. También animales como carneros, patos, gallinas, todos se ahogaron”, relata Filomeno Ríos, patriarca de una familia dedicada al agro.

El huaico del martes afectó también su chacra de maíz y plantaciones de palta. Según el reporte del Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri), han sido cien las hectáreas de cultivo que han quedado afectadas por el paso del huaico. Asimismo son 400 metros lineales del canal La Achirana que han quedado destruidos, y se coordinan las acciones para su pronta rehabilitación.

El Minagri también evalúa el impacto provocado por los huaicos en la quebrada La Yesera, en el distrito de San José de Los Molinos, que ocasionó la ruptura del dique de contención, afectando cultivos de sandía, mango, vid, maíz y otros. “Mire cómo ha quedado mi casa, todo esto ya no sirve”, afirma resignado Jimy Ventura, otro vecino del sector Chanchajalla. Mientras que los hermanos Jessica Quispe y Guillermo Lévano se miran preguntándose qué harán. El huaico ingresó por la parte posterior de su casa de adobe y la destruyó por completo.

“Él (Guillermo) se quedó con lo que tenía puesto, ni siquiera podemos entrar a la casa, sería un gran riesgo hacerlo”, dijo Jessica, mientras caían sobre ella una pequeñas, pero atemorizantes gotas de nueva lluvia.

En cifras

200 efectivos policiales se encuentran en Ica para brindar seguridad a los pobladores.

150 bomberos han sido enviados para colaborar con las labores de evacuación.

60 días es el plazo de emergencia que otorgó el Gobierno a la región Ica.

Fuente: La República

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