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Fecha de publicación: 03/02/2017

prevenir para no lamentar

Los recientes huaicos en lugares como Chosica, Santa Eulalia, Chaclacayo e Ica son fenómenos recurrentes en ciclos anuales. Si leemos noticias sobre huaicos en un diario de enero o febrero de años o décadas atrás, parecería que estamos leyendo un diario de enero del 2017. No se ha solucionado el problema. Cada año, las autoridades ofrecen tomar medidas de prevención que nunca implementan. 

Incluso hay conflictos y colisión de competencias y, al final, la tarea que dicen era de “todos” resulta ser de nadie. Lo que cualquiera pudo haber hecho nadie lo hizo. No hay una autoridad que asigne responsabilidades definidas, con alcances de lo que debe hacer cada entidad, con plazos y presupuestos. No hay rendición periódica de cuentas en el avance de lo acordado ni indicadores de desempeño. Así pasan los años y la historia se repite, ¿hasta cuándo?

El caso de los huaicos que periódicamente se presentan en nuestro país nos debe mover a buscar soluciones definitivas a un problema que causa tantas pérdidas sociales, económicas y humanas. Para ello es necesario implementar medidas de prevención de desastres. 

Una de estas medidas sería, por ejemplo, utilizar la información del satélite submétrico peruano (Perú SAT-1) que opera desde setiembre del 2016. La información satelital con interpretación de imágenes sería acompañada por información de sensores locales e imágenes capturadas por drones equipados con GPS y cámaras fotogramétricas digitales. 

Con la información del satélite sobre acumulación hídrica se pueden identificar los espacios geográficos en los que se podrían realizar obras para derivar las aguas de lluvia a las quebradas alejadas de las zonas habitadas. Hay correnteras de huaicos ya identificadas entre Santa Eulalia, Chosica y Chaclacayo que se deben considerar para el bloqueo y derivación de aguas de lluvia en las alturas, con diques y obras de ingeniería, evitando así desastres por el arrastre de lodo y rocas. Se debe dejar de construir viviendas en las correnteras y sancionar en forma efectiva el arrojo de desmonte en el cauce de los ríos.  

Esta propuesta se complementa con un plan de reforestación agresivo en las laderas de los cerros. Si utilizamos especies de árboles que desarrollan entramados de raíces en la tierra que impiden la erosión de los suelos se evita la formación de lodo con las lluvias. Esto se haría en niveles de terrazas a modo de andenes modernos. 

Este esquema de reforestación es repetible a nivel nacional con matices propios para cada región. En la costa y en la selva central, tan afectadas por inundaciones estacionales de ríos, la propuesta debería ser acompañada por la construcción de presas y reservorios que actúen como pulmones de acumulación de agua para evitar los desbordes y servir de reserva acuífera para las épocas de bajo caudal, con infraestructura de canalizaciones en puntos estratégicos.

Asimismo, se deben adoptar medidas de prevención usando software especializado que cuente con sistemas de modelamiento y simulación de cuencas para analizar y anticipar la ocurrencia de inundaciones. Con ello se puede determinar la ubicación óptima y la capacidad de los reservorios, canales y drenajes que se deban construir para almacenar el agua para los meses de escasez (y utilizarla en agricultura, generación hidroeléctrica, abastecimiento y la recarga del acuífero). También se deben identificar por procesos estocásticos áreas potencialmente inundables según información histórica de la intensidad de la precipitación pluvial, la topografía, la geomorfología, la permeabilidad y erosión pluvial de los suelos.

En sí, se deben ejecutar proyectos hídricos (muchas veces multisectoriales con la participación de ministerios, gobiernos regionales, universidades o el sector privado), que tengan en común la disponibilidad oportuna de agua a la población, la prevención de desastres naturales, así como la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático. De otro modo seguiremos leyendo las mismas noticias año tras año.

Fuente: El Comercio

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