Fecha de publicación: 23/05/2017

Tras cinco meses de emergencia por las lluvias torrenciales y deslizamientos en el norte de Perú, la Dirección de Salud de Piura reportó 24.245 casos de dengue y 22 muertos en dicho período. El total nacional, hasta el pasado 14 de mayo, sumaba 33.866 casos, según el Centro Nacional de Epidemiología. Las otras regiones del norte con mayor presencia del virus transmitido por el mosquito Aedes Aegypti son La Libertad, Tumbes, Lambayeque y Ancash.

El último boletín epidemiológico del Ministerio de Salud señala que abril, con 19.692 infectados por el virus, ha sido el mes con el acumulado más alto en 17 años. En ese lapso, 2015 fue el año con el mayor número de casos: 35.816 enfermos. Edward Pozo, jefe de la Dirección de Salud de Piura, dijo al diario El Comercio que otras siete muertes podrían deberse a la misma enfermedad.

En Perú, las lluvias e inundaciones a causa del fenómeno del Niño perjudican especialmente la costa norte entre enero y marzo, y los meses de verano, pero este año los daños se debieron a un Niño costero, es decir, el incremento de la temperatura del mar —entre cuatro y seis grados más— solo abarcó las costas de Perú y Ecuador, y no se extendió a otras zonas del Pacífico oeste ni central. A inicios de abril, el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional reportó que más de un millón de personas estaban en condición de afectadas y damnificadas por el Niño costero. Casi dos meses después, más de 420.000 personas permanecen en esa condición.

El Ministerio de Salud anunció el pasado domingo que a partir de esta semana, y durante un mes, pagará un jornal a los damnificados en Piura para que trabajen en tareas de fumigación después de ser capacitados. La ministra de Salud, Patricia García, visitó ayer esa región, donde acompañó a un grupo de fumigadores y explicó a los damnificados que una desinfección tiene que realizarse tres veces para que sea efectiva. Ante la desconfianza de los ciudadanos, las autoridades de salud han difundido un vídeo que describe las características de los equipos que realizan oficialmente esa labor, pide retirar a las mascotas y cubrir los alimentos y agua antes de que el nebulizador actúe.

García afirmó el 10 de mayo que sobre la situación del dengue en Piura “se está creando un psicosocial de una supuesta pandemia” y añadió que “en muchos lugares hay un 30% de casas renuentes, que no abren sus puertas a los brigadistas” para la fumigación. Además del ministerio, el Gobierno Regional de Piura también ha fumigado las casas de 4.500 familias damnificadas en zonas del Medio y Bajo Piura debido al desborde del río Piura, y otros centros poblados al pie de la carretera Panamericana Norte.

El sector Salud refiere que ya ha fumigado 796.000 áreas en Piura, Ica, Lambayeque, Tumbes, Lima-Provincias, Ancash y La Libertad: 523.000 de estas en Piura. Además, otros trabajadores intentan evitar la propagación del mosquito aplicando un larvicida en recipientes de agua de los hogares.

Sin embargo, unas 2.000 personas que perdieron sus casas y viven desde marzo en carpas instaladas por el Gobierno en el kilómetro 980 de la carretera Panamericana Norte aseguran que el Estado se ha olvidado de ellos. No tienen letrinas ni baños portátiles y, por ello, las mujeres y niñas temen ir a un descampado. Tampoco hay un servicio de recogida de basura. Nueve psicólogos fueron enviados el domingo para la atención en salud mental.

Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2017/05/23/actualidad/1495506321_869987.html